Viña Castellón, Esencia de la tierra

Víctor Castellón Campos, es un agricultor y vitivinicultor de la comuna de Ránquil sector paso el León, (Fundo Los Mayos), quien lleva más de 30 años trabajando la tierra. “Siempre fue un hermoso desafío poder conocer e identificar el nombre de todas las variedades existentes en la viña…” nos relata, fue así como se inicia este largo camino de investigación y desarrollo, es la intención de incorporar esas variedades a la viticultura y así poder contribuir con el propósito de potenciar y destacar el secano del Valle del Itata.

Después de golpear muchas puertas, logra que el destacado y reconocido investigador Dr. Patricio Hinrichsen Ramírez, Subdirector de Investigación y Desarrollo del Centro Regional INIA La Platina, quien lleva más de dos décadas investigando y estudiando diferentes cepas viníferas, en su caracterización, adaptación al entorno y su desarrollo; resultando muchas de ellas ser muy significativas para el desarrollo de la industria del vino en Chile, como es el caso del “Carmenère”, que hoy en día es considerada una cepa emblemática de la viticultura chilena y una de las cepas preferidas y más consumidas por los chilenos. Al recibir el primer estudio científico de análisis genéticos, se encontró con la sorpresa que eran “genotipos que no están en nuestra colección chilena y algunos de ellos no identificados”, estableciendo además que varias  de  esas cepas se describen por primera vez en el viñedo chileno”[1], como la ‘Criolla Sanjuanina Grande’ y la variedad francesa ‘Folle Blanch’, emblemática de Armagnac y Cognac. ‘Cristal’ o ‘Blanca Ovoide’, cepa blanca correspondiente a un genotipo criollo que recientemente ha sido “redescubierta” en el Maule e Itata, aunque también se sabe de su presencia en Argentina, además se confirma la existencia de Listán Prieto (País), Black Prince (variedad San Francisco), Moscatel de Alejandría, Mollar Cano, Chardonnay, Pinot Noir, Cot (Malbec), Chasselas y Cabernet Sauvignon y de los genotipos no identificados se encuentran variedades tintas NN-245, NN-311, NN-330, una variedad blanca NN-310 y una variedad rosada NN-314. Todas estas variedades tienen la particularidad de estar en cabeza, pie franco y de secano, con una data conocida de 146 años, así lo demuestran la magnitud física de sus plantas.

La identificación de los genotipos se realizó mediante el análisis de marcadores de tipo microsatélites (SSR), se utilizaron seis marcadores de SSR (VVMD-5, VVMD-7, VVMD-27, VrZAG-62, VrZAG-79 y VVS-2) usados en este trabajo. Todos estos marcadores presentan una alta capacidad discriminante y sus índices de heterocigocidad combinada permiten un nivel de confianza en la identificación de genotipos de vid mayor al 99,9%, estimación que incluye a los genotipos de vid de mayor uso en el país y del mundo. Se usaron genotipos de referencia obtenidos de diversas fuentes, tales como el Registro de Variedades Protegidas del SAG (RVP-SAG), la colección disponible en INIA La Platina, así como repositorios genéticos internacionales, principalmente la colección europea descrita en el sitio web (www.vivc.de).

Por tanto, dicha comparación da pie firme a pensar que se trataría de cepas realmente muy autóctonas de Chile, muy endémicas o nativas del Valle del Itata, con un ADN tan original  y distinto a ninguna otra conocida en el mundo.  Vale decir, el mismo investigador responsable lo confirma con claridad en su Conclusión final: “sus patrones genéticos no coinciden con ninguna variedad conocida a nivel local o internacional”.[2]

En la actualidad, en un trabajo colaborativo con la Universidad Mayor, a través de su Director Escuela Agronomía y ex-profesor de Viticultura PUC, el Dr. Philippo Pszczólkowski Tomaszewski, lidera una importante investigación en la descripción de ampelografía y el análisis de morfología de dichas cepas NN, con el propósito de obtener más antecedentes sobre el origen, los principales atributos y determinar el potencial enológico de las peculiares plantas autóctonas en el Itata, no registradas en lugar alguno que se encuentran en la viña.

La propiedad donde se emplaza la Viña Castellón, tendría el antecedente de pertenecer a alguna congregación de misioneros de la Iglesia, podrían ser los Redentoristas, sacerdotes franceses llegados en 1876 y/o los Franciscanos, quienes llegaron del Perú a la ciudad de Concepción en noviembre 1553, ambas cofradías ocupan la Ermita de Nuestra Señora del Socorro, imagen de la Teoteokos; la ·Madre de Dios”, Virgen bizantina-ortodoxa de origen griego, por una cara y por el reverso la del canonizado Papa Pio V. Porque un día Víctor, durante el plantel de la vid de Carmenere, encontró un medallón eclesiástico, que correspondía a una fecha de fines del siglo XVIII, en la zona se comentó popularmente, que “el sector de los Castellón antes pertenecía a los curas”. Eso haría presumir que quizá los redentoristas o franciscanos, habrían traído alguna de las cepas únicas o desconocidas en los catastros nacional o mundial, que aún crecen y producen en la viña.


[1] . En : Informe identificación genética de vid de mesa, Estudio solicitado por: Víctor Castellón Campos Viña Castellón, Ránquil, INSTITUTO DE INVESTIGACIONES AGROPECUARIAS C.R.I. La Platina Laboratorio de Biotecnología.

[1] Responsable de Informe es el Dr. Patricio Hinrichsen, junto a su  técnico a cargo, la químico-laboratorista Mag. Herminia Castro. En : Informe identificación genética de vid de mesa, Estudio solicitado por: Víctor Castellón Campos Viña Castellón, Ránquil, INSTITUTO DE INVESTIGACIONES AGROPECUARIAS C.R.I. La Platina Laboratorio de biotecnología

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *